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Antonio
Gálvez. Reflexiones
Antonio
Gálvez. Introducción
Buscando la libertad en la época franquista, para que
la obra pudiera ver la luz y con una post-guerra monstruosa, tuve que emigrar en
los años 1962-1963 a París, sin una recomendación, sin conocer a nadie y tampoco
sabía unas palabras de francés.
Durante mi vivencia de 30 años en París, he podido
construir toda mi obra: viví el ¡¡Buum!! Con artistas e intelectuales, me
relacione con los últimos surrealistas de la época, viví intensamente el Mayo
68, y realicé el año del niño como responsable en la UNESCO, etc., etc. Cuando
se hace algo sentido y correcto, no preocupan las consecuencias.
Antonio Gálvez. Reflexiones
Todas las artes comprendidas las más abstractas, tienen como finalidad última y
general la expresión, la recreación del hombre y sus conflictos, cada uno de
ellos posee los medios y los instrumentos particulares de encantamiento.
En el arte no existen reglas. Para mí, mis obras han
sido siempre la traducción de mis vivencias. Realizándolas he querido ir tan
lejos como he podido y también he intentado llevar a la luz los mortíferos
valores del esqueleto social, son huellas abiertas y sangrantes, con unas
lágrimas de tinta solidificada antes de llegar a su destino. Si una persona se
dedica plenamente a su obra debe ser honrado y honesto para poder llegar al
máximo de sus posibilidades. La única perseverancia es su obra hasta el final.
Sigo pensando, después de los tiempos que el máximo
poder de una obra está en la imaginación, a veces parte de una realidad
aparentemente olvidada.
La decadencia del sistema artístico que vivimos, te
obliga a ser maestro de ti mismo, esta denuncia existencial y la mediocridad
reinante me conducen a preguntarme …
Si una sociedad está enferma, que producto artístico
nos puede dejar...?
Qué se reconocerá como arte en el futuro…?; porque
no hay que olvidar los que yo llamaría los Funcionarios Artistas de esta
sociedad.
De todas formas, no creo que el NADA se aguante, el
tiempo hace pasar por un cedazo y separa lo que debe eliminarse o quedar.
Mi trabajo en un cuadro empieza con una página en
blanco que se va llenando con mis ideas. No tengo teoría alguna sobre mi obra
porque considero absurdo hacerlas.
Nunca me ha importado la técnica que utilizo en un
cuadro, porque la imagen la tengo realizada en mi mente. Si mentalmente pudiese
trasladar esta imagen a los demás, la recibirían con toda su fuerza, pero como
tengo que pasar por la materia … queda la aproximación más exacta de todo cuanto
deseo expresar y si esta misión no se cumple se tira a la basura y no pasa nada.
Creo que para hacer un cuadro, primero es necesario
que se tengan cosas por decir y las ideas muy claras. Pienso, también, que el
que no tenga alas no debe planear sobre los abismos y más vale que se dedique a
la decoración, a la moda o a trabajar de panadero, que también son necesarios en
este mundo.
En mis realizaciones utilizo la fotografía, la
pintura y el collage. Busco las proporciones y las desproporciones que me
interesan e intento reproducir mi mundo, que se condensa a través de la
imaginación. Mi grito está transcrito en imágenes, que son mi protesta ante los
vicios, los abusos y las injusticias, las miserias y las mentiras que hieren a
los indefensos. El análisis de hechos, de comportamientos y de conductas es
inevitable y constante, y la inteligencia – calidad que admiro en el ser humano
– necesita ciertos matices. Estamos hartos de tantos mitos, afortunadamente
grandes figuras del arte han sido ejemplo de todo lo contrario.
Mi obra no está condicionada por el movimiento
surrealista, si por el mundo que me han hecho vivir y la imaginación ha hecho lo
posible para desarrollarla. Tal vez coincida en algún caso con el surrealismo en
la forma, pero no en el contenido.
Las siete confesiones de que consta mi obra son
sobre temas concretos y ellos me han obligado a ejecutar un trabajo muy
delicado, que exige mucha imaginación y a poder ser la máxima precisión.
Esa Falsa Luz del Día (Locura de
este Mundo)
Me es imposible transcribir con palabras un tema tan complejo que
me llevó 19 años para realizar 77 obras. Uno de los puntos inadmisibles, por
ejemplo, es que se suiciden niños de 9-10-12 años. Creo que la sociedad tendría
que hacer miles de preguntas y dar alguna explicación.
Los Diez Mandamientos
No los hice para repetir las 10 medallas de Dalí, ¡¡NO!!, lo hice
por mi preocupación al confrontar los mandamientos con la realidad de este
mundo. De este abismo surgió mi rebelión. Afortunadamente pude lograrlo en cinco
cuadros (dos mandamientos por cuadro).
El
Erotismo
Lo inicié en el año 1987, en esta obra incluí el color (prudentes
rojos y amarillos sobre fondos gris-azul y negro), son pinceladas que coloco en
los lugares que creo son convenientes. En este tema empleé un humor más libre
más “Quevedo”, no por ello menos incisivo.
El Maravilloso Monstruario De
Paris
Es un tema que tenía aparcado y que estoy trabajando actualmente.
Pienso que donde hay un horizonte monstruoso, se encuentra lo
irracional que es la fuente de una cierta belleza.
Solamente puedo comparar esta obra con personajes de la vida
cotidiana de Paris, que corresponden en las zonas claras u oscuras de la
fantasmagoría de un artista.
Huellas de una Mirada sobre L.
BUÑUEL
115 Obras.
La Descomposición de los Mitos
10 cofres 50x60 cm. de 10 imágenes cada uno y 5 textos
manuscritos de los autores: Juan Goytisolo, Julio Cortázar, Severo Sarduy,
Julián Ríos, Robert Saladrigas. (10 temas, todo hecho a mano).
Mes Amis “Les Grosses
Têtes“
64 Retratos de mis
amigos :
Octavio Paz, Jean
Monod, García Márquez, Pablo Neruda, Miguel Angel Asturias, Günter Grass, Jorge
Semprum, Juan Goytisolo, Alejo Carpentier, María Zambrano, Julio Cortazar, Mº
Vargas Llosa, Carlos Fuentes, Margarite Duras, Max Aub, Amaïs Nin, Luis
Permanyer, José Angel Valente, Joan Miró, Anton Cotin, Francis Bacon, Alexander
Calder, etc., etc.
Desde luego yo no he
tenido reproches en la realización de mi obra porque las realizo solo.
No tuvo esa suerte el arte de mi amigo Buñuel, porque
su arte aunque dependa de él, está rodeado de un equipo que te puede demostrar
su hostilidad, (como una vez me contó que le ocurrió). Hay que ser muy fuerte y
muy baturro y olvidar tu entorno.
Antonio Gálvez
Este texto ha sido escrito de
forma manuscrita por Antonio Gálvez expresamente para ser publicado en esta
página de opinión.
ESTUDIO 22 ha prestado especial
atención para que la trascripción mecanográfica sea fiel al original.
© Antonio Gálvez. Barcelona,
Agosto de 2006
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